Alcantarillado y vías, las carencias del barrio Jardín

Antes de la aprobación de la nueva mancha urbana de Tarija, en agosto de 2017, las más de 35 hectáreas ubicadas en el Distrito 10 a un lado de la carretera al Chaco, formaban parte de la comunidad El Portillo Jardín. Hoy sólo se denomina El Jardín y es uno de los barrios que más ha luchado por formar parte de la urbe de la ciudad.

El crecimiento de esta zona llegó junto con el establecimiento de la Nueva Terminal, pero no su pleno desarrollo, pues los vecinos día con día tienen que padecer una serie de necesidades, entre las cuales está la falta de alcantarillado, vías, transporte, e incluso hay familias que no cuentan con agua debido a que hace más de dos años el tanque elevado se cayó.

El presidente del barrio El Jardín, Tito Farfán, expresa que el área que representa se consolidó como barrio desde el 2005. Ya tienen lineamientos pero aún no una planimetría.
Según el dirigente, la Dirección de Ordenamiento Territorial (DOT) no aprueba la misma debido a que hay una zona muy erosionada y que no es apta para área verde. Es por ello que la Directiva barrial (con recursos de los vecinos) quiso rellenar la quebrada con maquinaria con el fin de nivelarla y hacer la apertura de caminos para una avenida, sin embargo al no tener la autorización del Municipio, todo se paralizó.

“Nos dijeron que ese terreno de área verde no podemos mover porque son quebradas, pero el lugar ya no es como dice la Alcaldía, ahora ya tenemos accesos y sólo falta habilitarlos. Esa avenida nos va a dar más desarrollo al barrio, va a entrar al micro, más transporte, entonces quisiera rogar al Municipio que nos hagan esa obra lo más pronto posible”, expresa.

Farfán afirma que el secretario de Obras Públicas, Rodrigo Ichazo, les autorizó y alentó a que rellenen esa zona erosionada, pero la DOT refiere lo contrario.

“En Obras Públicas nos dijeron que hagamos el camino porque por ahí va a ser lo más correcto. Nos dijeron que ellos nos van a dar el ripiado y todo lo que haga falta para esa avenida. La DOT es la que no nos quiere aprobar la planimetría así como está el terreno, pero si nos autorizan el movimiento de tierras de aquí a un mes a más tardar ese terreno va a estar en mejores condiciones para área verde”, asegura el dirigente.

El barrio
Para llegar al barrio la única movilidad que se puede tomar es el taxi trufi Vecinal, de banderita azul y naranja. Ésta tarda aproximadamente 40 minutos desde el Campesino hasta el Distrito 10, pero lleva un poco más de tiempo si los vehículos van ‘llenos’, en ese caso toca esperar a la siguiente o subsiguiente, o finalmente tomar un taxi que cobra más de 20 bolivianos.

La única calle empedrada es la de la entradas, las demás están ripiadas o simplemente no lo están.

Para acortar el camino que implica llegar a pie al barrio, los vecinos abrieron un camino por la zona erosionada desde la vía que está detrás de la Nueva Terminal hasta El Jardín. Sin embargo éste no es seguro, más en la noche, ya que prácticamente es caminar en tinieblas.

Una de las vecinas, Carmen Valdez, indica que para cruzar tienen que hacerlo con linternas, ya que es un área muy oscura.

“En la tarde-noche tenemos que buscar linternas para pasar porque tenemos miedo, porque más tarde no tenemos transporte que da hasta aquí, tenemos que ir hasta la Terminal y de ahí hay que cruzar la banda, y nos falta alumbrado público en esa parte”, cuenta y agrega que tiempo de lluvia por allí se hace barro y tienen que darse las “mañas” para cruzar. Otro de los vecinos, Eugenio Otondo, refiere que se organizaron para evitar la delincuencia. “Aquí no hay seguridad, no hay policía, entonces el mismo barrio se toma la seguridad comunicándose si hay malhechores”, indica.

“La quebrada es peligrosa, en las noches hace falta luminaria por la avenida que se va a abrir o por la quebrada”, añade el vecino.

El barrio tiene diferentes ‘grandes’ terrenos destinados a áreas verdes, pero muy pocos proyectos de equipamiento o recreación. Así lo informa el vicepresidente del barrio Zenón Miranda, quien vive allí desde que se fundó la comunidad.

También hay un espacio amplio que está al margen de la quebrada, el cual es considerado como una cancha, pero tan sólo tiene los arcos.

“Ni una cancha de futsal tenemos ¿y los chicos dónde van a ir a divertirse? Allá tenemos una cancha (por la quebrada), pero es lejos, y para los chicos de cinco a diez años es un peligro. No tenemos parque, ni un lugar de recreación”, dice Miranda.

Es así que exhorta a la gente del Municipio a que conozca el barrio y sus necesidades: “Todavía tenemos muchas necesidades, hay mucho incumplimiento de la Alcaldía, nos dicen una cosa pero no cumplen. No se cuál será el problema pero eso es molestoso para nosotros, quisiera que los de la Alcaldía vengan a ver cuál es la realidad de las familias que vivimos aquí”, dice.

Hay un Centro de Salud para la atención vecinal, éste incluía odontología, sin embargo este servicio nunca funcionó. Uno de los vecinos, Ancelmo Marca dice: “El servicio del centro de salud es lunes y jueves, funciona pero a medias, falta equipamiento, no está completo, no hay una asistencia médica como debería ser”.

El tanque elevado que les brindaba agua se cayó hace dos años ¿la razón? Nadie lo sabe. Hace un par de meses recién ingresó un equipo de especialistas para hacer una auditoría.
Ese incidente cuartó la dotación del líquido elemento para los vecinos. Para hacer frente a aquello la dirigencia vecinal hizo gestión para obtener tinacos que proveen agua, pero es sólo por determinadas horas y no llega a todos los vecinos.

También falta más alumbrado público en todo el barrio, sobre todo en zonas como la quebrada por donde pasa la gente y en la entrada del barrio, donde hace casi dos semanas falleció uno de los vecinos al ser atropellado por una movilidad.

Hace unos días, la ‘fuerte’ lluvia con granizo provocó que 15 pantallas del alumbrado público se quemen, en este sentido la Directiva solicitó que se les compense con otras y que también arreglen las que existen, ya que están encendidas todo el día.
Pero la necesidad primordial es el alcantarillado, pues ninguna de las familias lo tiene. Existe un proyecto aprobado por el Gobierno Nacional desde hace dos años pero nunca se ejecutó.

Andrés Blas, quien vive en El Jardín desde hace siete años, expresa que lo primordial es el alcantarillado. “Hemos tenido que hacernos pozos sépticos, de algunos ya están llenos y ya da mal olor, eso también nos preocupa. El agua también lo botan a las calles y da mal aspecto”, dice.

En este sentido, el presidente del barrio, Tito Farfán, refiere: “Nosotros tenemos un proyecto de alcantarillado que está con observaciones ahorita, está aprobado y por el Gobierno Nacional y el Municipio, pero por el papelerío, ahora el proyecto se encuentra en manos del ingeniero Omar Morales (Director de Agua), se está subsanando el proyecto. Ya son unos 7 años que seguimos luchando por ese proyecto, pero hasta la fecha nada. Es el proyecto más anhelado para conseguir”.

Finalmente, el dirigente indica que son más de siete años de lucha para obtener el proyecto de alcantarillado. Espera que el Municipio subsane el proyecto que para llevarlo personalmente a La Paz.

“Quiero rogarle al Alcalde (Rodrigo Paz) que firme un acta de compromiso para que ponga el 50 por ciento para el proyecto de alcantarillado. Ando pidiendo audiencia desde hace tiempo y no me lo quieren dar. Solicitar con nota es bastante burocrático”, precisa.

DOT: No es viable rellenar una quebrada

El responsable de la Dirección de Ordenamiento Territorial (DOT), Horacio Rodríguez, explicó que paralizaron el movimiento de tierras iniciado por los vecinos porque no es viable establecer una avenida sobre una tan erosionada como lo es esa quebrada.

“De acuerdo a la planificación que tenemos en el ordenamiento territorial hemos visto prudente tener una vía que conecte directamente a la zona de la Terminal por sector mucho más lleno, un sector menos malo, con una topografía más adecuada y un trayecto menos largo”, indica.

Rodríguez precisa que la avenida que los vecinos quieren, que está por el lado sur de la urbanización, atraviesa gran parte de la quebrada Torrecillas Cabeza de Toro, razón por la cual no generará las condiciones adecuadas para un futuro puente.

“Todas esas observaciones que estamos realizando va en función de la normativa y no así a capricho o la finalidad de perjudicar, entonces seguramente una vez que nos pongamos de acuerdo entre la junta vecinal y la DOT tiene que salir lo más adecuado para el sector y lo más aconsejable también en función a criterios técnicos cuando se trabaja a base de planimetría”, agrega el Director. Respecto a la aseveración de la dirigencia vecinal de que la Secretaría de Obras Públicas da su ‘visto bueno’ para el rellenado de la parte erosionada, Rodríguez aseguró que no le llegó ningún informe.

La propuesta de la DOT es realizar una avenida por un sector que va por mitad del barrio, y que según el funcionario será un trayecto más corto para transitar desde la Terminal hasta los barrios aledaños.

‘Aún no tienen el 15% para área verde’
El director de la DOT manifiesta que aún no aprobaron la planimetría del barrio El Jardín porque todavía no cumplen con el porcentaje de área verde. En ese entendido, refiere que la Secretaría de Obras Públicas tiene que emitir un informe para conocer hasta dónde es el sector de la quebrada, qué se puede canalizar, qué se puede recuperar y trabajar.

“A partir de eso ya vamos a tener una respuesta definitiva en cuanto a los porcentajes de sesión de área verde que particularmente casi en todas las urbanizaciones y planimetrías siempre dejan los sectores colindantes con las quebradas, entonces tenemos que tener la precaución necesaria de no adquirir terrenos en esos sectores porque generan también riesgos para la población”, puntualiza.

NECESIDADES LATENTES DE LOS MÁS DE 300 VECINOS

Relleno con escombros
El presidente del barrio El Jardín, Tito Farfán, insta a las empresas o personas particulares a que dejen sus escombros en las zonas erosionadas como la quebrada con el objeto de nivelar esa área y establecer un camino por allí.

Se cayó el tanque elevado
Hace más de dos años se cayó el tanque elevado y dejó a los vecinos sin agua potable. La dirigencia vecinal tuvo que conseguir tinacos, es así que obtuvo dos del Gobierno Municipio y uno “prestado” de Defensa Civil.

El transporte no abastece
El único transporte público que pasa llega hasta el barrio es el taxitrufi vecinal banderita naranja con azul, pero éste no da abasto para la cantidad de vecinos, sobre todo en horarios pico, tal es el caso del medio día y la tarde cuando los estudiantes salen de clases.