Trump desestima amenaza nuclear de Corea del Norte

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles tras su regreso de Singapur que ya es inexistente una amenaza nuclear de la República Popular Democrática de Corea (RPDC).

Todo el mundo puede sentirse ahora mucho más seguro que el día que asumí el cargo, escribió el mandatario republicano en su cuenta de la red social Twitter.

Reiteró que reunirse en Singapur con el líder norcoreano, Kim Jong-un, fue una experiencia interesante y muy positiva, y la RPDC tiene un gran potencial para el futuro.
Según Trump, antes de llegar a la presidencia, el 20 de enero de 2017, la gente estaba asumiendo que Estados Unidos iría a la guerra con el país asiático.

‘El presidente Obama (Barack, su antecesor) dijo que Corea del Norte era nuestro problema más grande y peligroso. No por más tiempo, duerman bien esta noche’, recalcó el gobernante.

Durante su viaje de regreso a Washington, Trump tuiteó que con la cumbre celebrada entre él y Kim este martes el mundo dio un gran paso atrás ante una potencial catástrofe nuclear.
¡No más lanzamientos de cohetes, pruebas nucleares o investigación! Los rehenes están de vuelta en casa con sus familias. ¡Gracias al presidente Kim, nuestro día juntos fue histórico!’, aseveró.

Consideró que ‘no hay límite para lo que Corea del Norte puede lograr cuando abandone sus armas nucleares y acepte el comercio y el compromiso con el mundo’.

Críticas
Trump también reiteró sus críticas a quienes lo han cuestionado por realizar ese encuentro, personas a las que antes calificó de perdedoras y llenas de odio.

Hace un año, expertos y cabezas parlantes que antes no pudieron hacer el trabajo pedían conciliación y paz: ‘por favor, no vayan a la guerra’. Ahora que nos encontramos y tenemos una gran relación con Kim Jong-un, los mismos hostigadores gritan: ‘no debías reunirte’, apuntó.

La primera reunión en casi 70 años entre gobernantes de la RPDC y Estados Unidos concluyó con el consenso de trabajar por normalizar sus relaciones y desnuclearizar la península coreana, en una declaración conjunta firmada por los dos interlocutores, que quedará en la historía.