Los asentamientos en Sama ponen en peligro los acuíferos

El director de Servicio Departamental de Gestión Integral del Agua (Sedegia), Alfonso Blanco, declaró en estado de emergencia la Reserva Biológica de la Cordillera de Sama por el peligro que corren los acuíferos debido a los asentamientos ilegales de personas.
“En el tema de conservación del agua, que es una de las principales preocupaciones de los tarijeños, sobre todo en el Valle central, estamos enfocados en coadyuvar en la protección de la reserva de Sama como principal fuente de agua”, explicó Blanco.

Por otro lado, indicó que el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) no cuenta con los recursos suficientes como para conservar la reserva adecuadamente, pero este trabajo también es responsabilidad de las autoridades departamentales y municipales.
El avance de los asentamientos no planificados –ilegales- en la zona de amortiguamiento Este de la reserva de Sama pone en riesgo la zona de recarga hídrica de acuíferos que posteriormente se consumen en Tarija. Además, el sector productivo- incluida la potencia vitivinícola que significa la segunda fuerza productora en el departamento después del gas- también se ve afectado con la disminución de recursos hídricos, según informó Blanco por lo que el estudio que realizará la Oficina Técnica Nacional de los Ríos Pilcomayo y Bermejo (OTN-PB) será en coordinación con los cuatro municipios afectados; San Lorenzo, Cercado, Uriondo y Padcaya.

Asimismo, puso de ejemplo el caso del parque Tunari en Cochabamba que fue avasallado por los asentamientos y como consecuencia el conflicto de la falta de agua los azota. “Hay barrios a los que nunca les llega agua por cañería, tienen que comprar agua por cisterna eso es algo común en Cochabamba, a pesar de que tienen una fuente de agua que es el Tunari, así como Sama para el Valle central de Tarija”, indicó Blanco.
Por otro lado, El director del Programa Ejecutivo de Rehabilitación de Tierras de Tarija (PERTT) del Gobierno Departamental, Marcelo Vacaflor Pérez, señaló que esta unidad está trabajando en el tema de la prevención para evitar situaciones mediante la reforestación.
“Si no tienes reforestados los cerros, también se secan. Nosotros estamos ejecutando un programa Millón de Árboles y estamos haciendo la reforestación en las diferentes comunidades que se ven afectadas por esta situación y al mismo tiempo la cosecha de agua”, dijo Vacaflor.

Sobre el riesgo de la zona debido al crecimiento de la frontera agrícola y los traficantes de tierra, expresó que se dificulta el control debido a que “la mayor parte de terrenos ya tienen dueños”.
“Debemos pedir autorización o lograr de que los mismos terrenos en un consenso comunal, los llamen terrenos comunales. Es decir volverlos de nuevo comunales. Lo que vemos es que el comunario trata de tener más tierras para hacerla productiva. Pero no se da cuenta que no está logrando tener terrenos comunales y que tengan agua”, explicó Vacaflor.

Estudio de
la OTN prevé
normar el
uso de suelos

El director de la Oficina Técnica Nacional de los Ríos Pilcomayo y Bermejo (OTN-PB), Rubén Vaca, dijo que la problemática del agua y de Sama les empujó a acelerar el estudio que proyectará normativas técnicas y jurídicas para frenar los asentamientos en la reserva y ayudará a las autoridades a tomar decisiones oportunas en el ámbito del recurso hídrico.
“Desgraciadamente los mejores lugares de Sama están siendo usados para asentamientos humanos, chalet y piscinas. Eso lleva a que la agricultura se haga en otros terrenos que no son adecuados, además genera problemas como contaminación. Si no se regula de manera urgente, en un futuro el problema será más serio -comentó el funcionario- hay una falta de planificación y control del uso de suelo, por eso las construcciones ya están cerca del cerro, como es el caso de Alto Senac”.
Vaca manifestó que si bien el recurso hídrico es el tema central, mediante el estudio de seguro se identificará otros problemas que hay que regular en Sama. La finalidad será darle un auxilio urgente a la reserva.
En cuatro o cinco meses estarán los resultados del estudio, que luego servirá para que las autoridades departamentales y municipales tomen decisiones de prevención y que acciones realizarán con los asentamientos ya establecidos.