El MAS, la Asamblea y la pugna final por el control del partido

La nueva Directiva de la Asamblea Legislativa Departamental encabezada por Guillermo Vega ha identificado sus objetivos en dos planos, el de gestión y el político. El significativo movimiento al interior del Movimiento Al Socialismo y el respaldo obtenido garantiza alto voltaje político y, quien sabe, sorpresas en la gestión.

En la gestión, los asuntos que marcarán transversalmente la legislatura son el de la modificación del régimen de reparto de regalías, que actualmente a través de la Ley Nacional 3038 entrega el 45 por ciento del total a la provincia del Gran Chaco independientemente de donde se produzcan y el del rol que vaya a tomar la Asamblea al respecto de la pretensión del Gobierno de explorar en la Reserva Natural de Tariquía.

En ambos casos el Gobierno Nacional y el partido han dado instrucciones claras. El 45 por ciento es un tema que se debe resolver en Tarija y Tariquía sí va, aunque en este caso el Ministro de Hidrocarburos Luis Alberto Sánchez haya cambiado de opinión y realizado algunas declaraciones contradictorias haciéndole flaco favor a su credibilidad.

Que Vega los apunte tan claramente en la lista de prioridades es una buena señal y tal vez marque el perfil de la nueva Directiva, más directa y menos “vueltera” que las anteriores. O tal vez todo lo contrario y se convierta en un maestro a la hora de eludir los debates trascendentales.

Habrá más asuntos en la agenda, quedan flecos de Margarita y sobre todo, deben impulsar la delimitación territorial para evitar que con Huacareta, que se irá al norte, se arme un circo similar en el que Tarija acabe, de nuevo, perdiendo.

Vega y sus nuevos aliados tendrán que lidiar con la Ley Electoral, que está todavía lejos de un acuerdo formal, peor luego de la forma en que se han conformado los equipos. Las provincias van a perder, los subgobernadores deben desaparecer y el modo de elección de la Asamblea puede ser matizado.

La clave, finalmente, será la Ley Financial 2019 ahora que empezamos a acostumbrarnos a una nueva forma de gestión. Vega, ex miembro de la comisión de Hacienda y muy cercano a la gestión económica de Lino Condori, ha aprendido unas cuantas cosas sobre esto que, sin duda, se pondrán en evidencia.

Ahora bien, donde el asunto del relevo adquiere condiciones de parteaguas es en la dimensión política, particularmente al interior del siempre rebelde y complicado MAS Tarija. El acuerdo entre campesinos del valle central y de la zona alta, entregándole los galones al alcalde de Uriondo Álvaro Ruíz, a quien responde Vega, supone la conformación de un bloque político más sólido y limpia una parte del escenario demasiado balcanizado.

El pacto Jurado – Armella – Ruíz borra de golpe del escenario de posibles a Walter Ferrufino, proscrito desde que decidió desobedecer al presidente con el 45 por ciento y que ya parece estar pensando en un esquema diferente.

El pacto, que podría considerarse “entre orgánicos”, perfila entonces otro flanco de “enemigos” en la pugna por el control del aparato y sobre todo, el oído del presidente Evo Morales, en el grupo vinculado a Milcíades Peñaloza, Óscar Montes y el resto de invitados medio outsider que han logrado cotas de participación altas respecto a su participación.
En la pugna final, la última palabra la tendrá una vez más el bloque chaqueño, y eso, obviamente, definirá la agenda de la Asamblea.