El presidente de EE UU, Donald Trump, ordenó una ofensiva conjunta con Francia y Reino Unido contra las “capacidades de armamento químico” de Bachar El Asad como respuesta a un presunto ataque químico del que culpan al Gobierno sirio.

Los ataques occidentales golpearon un centro de investigación militar que también servía como depósito en la provincia de Homs, en el centro de Siria.