El arte de postergar trabajo

Hace unos meses una estudiante de una de las clases que dicto no entregó un trabajo a tiempo, y me dí cuenta de esta falta en el momento de registrar las notas en el sistema. Como este trabajo pesaba bastante en la nota final, pregunté a la estudiante porqué no entregó el trabajo. Ella respondió que había tenido visitas de su familia, lo postergó hasta el ultimo momento pero finalmente no tuvo tiempo de hacerlo. Es innecesario decir que me quedé perplejo por semejante excusa porque había el riesgo de reprobar la materia.

Me pregunto ¿porque muchas personas han elevado procrastinación hasta un nivel casi artístico? Una vez leí una frase en una cerámica en Tarija que decía: “No hagas hoy lo que puedes hacer mañana”. Obviamente una referencia chistosa al dicho opuesto.
Otro aspecto similar son las fechas tope. Uno siempre imagina que cuando la fecha de entrega es 1 de julio, es, 1 de julio. Sin embargo, mucha gente piensa que el tiempo es elástico porque nada es tallado en piedra. Y así, muy normal, algunos estudiantes me entregan sus trabajos al día siguiente, algunas veces acompañado de una excusa barata, pero otros lo entregan cínicamente sin justificación de su retraso.

El problema es que en muchos casos tenemos que aceptar retrasos sin castigos, sin multas, etc. y mantenemos así la mala costumbre de no respetar las fechas tope. Pero, esto no es todo. También, los seres humanos son malos con las estimaciones. Cuando preguntas a alguien cuánto tiempo va a tomar un cierto trabajo, siempre dicen el tiempo mas optimista, que es sinónimo a imposible. Pero la gente dice esto para “no decepcionar” al que está preguntando. En la realidad ambas personas saben que no es realista pero igual aceptamos la estimación optimista.

Quizás mi costumbre me dificulta entender que entregar mañana, es igual a, el día después o la semana después, y que molestarme con la actitud de mis estudiantes es una violación a la costumbre cultural establecida. No obstante, es siempre un alivio cuando alguien entrega su trabajo en el momento acordado. Y creo que, si alguien quiere ser exitoso como profesional, un buen aspecto de calidad es respetar las fechas topes y entregas a tiempo.

* Arnold Hagens, Magíster en Negocios Internacionales